Buñuelos de calabaza tradicionales

Si en algún lugar es conocidos estos buñuelos con ese característico color naranja que lo aporta la calabaza, es en Valencia. Un dulce que se puede encontrar durante todo el año pero que es en época de Fallas cuando tiene su mayor protagonismo. En el resto de España, existen otros tipos de buñuelos, rellenos simplemente de masa aireada, crema, patata, boniato, manzana… Casi todos, dulces característicos de las Pascuas, Navidades y Día de Todos los Santos. Y como estamos a víspera de este ultimo día, os dejo la receta de este dulce tradicional, que a diferencia de otros similares, no lleva huevo. Y de paso os dejo la receta tradicional de buñuelos rellenos de crema.

Ingredientes:
• Unos 450 g de calabaza sin piel ni pipas
• 25 g de azúcar glas *
• Una pizca de canela molida *
• 20 g de levadura fresca de panadería
• 250 g de harina de fuerza *
• Una pizca de sal
• Aceite de oliva suave
• Azúcar blanquilla para rebozar


* Usar azúcar glas y canela molida que no contengan traza de gluten, mejor si podéis moler la azúcar en casa. Cambiar la harina de fuerza por harina panificable sin gluten, mismas cantidades.

Elaboración tradicional:
Primero necesitaremos 350 g de puré de calabaza, para ello tenemos que cocer o hornear unos 450/500 g de calabaza ya que en el proceso de cocción, la calabaza va a perder agua y por lo tanto, pesara muchos menos cuando realicemos el puré. Podemos cocerla al vapor sin piel ni pipas y en trozos pequeños; al horno con la piel, en trozos medianos y sin pipas, con la piel tocando la bandeja, unos 30 minutos a 200º; o en el microondas sin piel ni pipas y en trozos pequeños, colocados en un recipiente tapado apto para microondas unos 10 minutos a máxima potencia. Si lo cocemos al vapor, reservar el agua de la cocción que luego usaremos, si lo hacéis al horno o microondas, usar agua normal. Una vez cocida la calabaza, triturar hasta conseguir un puré suave. Usaremos la cantidad de 350 g.
Agregamos el azúcar glas, la canela y la levadura mezclada con 50 g de agua templada o agua de la cocción. Mezclar con una espátula.
Añadimos la harina y la sal, y volvemos a mezclar, primero con la espátula y luego con una mano, debemos conseguir una mezcla sin grumo, bastante pegajosa y más bien líquida, un poco más espesa que la de un bizcocho. Depositar la masa en una fiambrera y tapar. Dejar reposar unos 30 minutos. Según el agua que contenga la calabaza puede necesitar un poco más o menos de agua. Por ejemplo, si cocemos la calabaza en una olla con agua, no va a necesitar nada de agua, si en cambio la horneáis, seguramente tendréis que añadir un poco más de agua.
Pasado el tiempo, poner una sartén con abúndate aceite en el fuego y preparar lo siguiente: una fuente con papel de cocina para depositar los buñuelos una vez frito, un cuenco lleno de agua para mojarnos las manos, un poco de papel para secárnosla, una pala escurridora o espumadera, un cuenco con azúcar para rebozar y un plato para depositar los buñuelos.
Empezaremos a freír los buñuelos una vez que el aceite este bien caliente, no hirviendo pero si a una temperatura alta. La mezcla es bastante difícil de manejar pero debe de ser así si queremos que luego queden blanditos. Nos humedecemos ambas manos, con una de ella cogemos una cantidad de masa y cerramos la mano en forma de puño para que nos salga una pequeña porción de masa por la parte superior del puño, cogemos esa cantidad con la otra mano a las vez que usamos uno o dos dedos para realizar la forma de rosquilla e introducimos rápidamente en la sartén. En estos pasos hay que ir con rapidez al igual que en sacar los buñuelos del aceite caliente, pues se doran en un minuto, más o menos. Lo suyo es que una persona haga los buñuelos y otra persona se dedique a usar la espumadera para sacar las rosquillas, pero si solo estas tu, ve friendo los buñuelos en tanda de dos o tres, según la maña que se te de.
Una vez fritos, dejarlos depositados en la bandeja con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y luego, rebozarlos en azúcar. Listo.

Elaboración en Thermomix:
Primero necesitaremos 350 g de puré de calabaza, para ello llenamos el vaso con 500 g de agua, colocamos el cestillo e introducimos unos 450-500 g de calabaza en trozos, sin piel ni pipas. Ponemos más cantidad porque en el proceso de cocción, la calabaza va a perder agua y por lo tanto, pesara muchos menos cuando realicemos el puré. Programamos 30 minutos en temperatura 100º a velocidad 2. Terminado el tiempo, quitamos el cestillo, retiramos el agua del vaso reservando una parte en una jarrita e introducimos los trozos de calabaza, tiene que haber 350 g, bien escurridos. Trituramos 20 segundos en velocidad 5. Bajamos restos que hayan quedado en las paredes y tapa con la ayuda de una espátula.
Agregamos el azúcar glas y la canela, mezclamos 8 segundos en velocidad 10. Volvemos a bajar restos que hayan quedado en paredes y tapa.
Mezclamos 50 g del agua de cocer la calabaza con la levadura, lo vertemos en el vaso y volvemos a mezclar 10 segundos en velocidad 4.
Añadimos la harina y la sal, mezclamos otros 10 segundos en velocidad 4, y luego amasamos un minuto en velocidad espiga. Terminar de mezclar con la espátula y deposita la masa en una fiambrera tapada. Dejar reposar unos 30 minutos. La masa queda más bien liquida, un poquito más espesa que la de un bizcocho y muy pegajosa. Según el agua que contenga la calabaza puede necesitar un poco más de agua. Por ejemplo, si cocemos la calabaza en una olla con agua, no va a necesitar nada de agua, si en cambio la horneáis, seguramente tendréis que añadir un poco más de agua. En el caso de hacerla en la Thermomix tal y como os explicado, solo va a necesitar el agua que se ha puesto junto a la levadura.
Pasado el tiempo, poner una sartén con abúndate aceite en el fuego y preparar lo siguiente: una fuente con papel de cocina para depositar los buñuelos una vez frito, un cuenco lleno de agua para mojarnos las manos, un poco de papel para secárnosla, una pala escurridora o espumadera, un cuenco con azúcar para rebozar y un plato para depositar los buñuelos.
Empezaremos a freír los buñuelos una vez que el aceite este bien caliente, no hirviendo pero si a una temperatura alta. La mezcla es bastante difícil de manejar pero debe de ser así si queremos que luego queden blanditos. Nos humedecemos ambas manos, con una de ella cogemos una cantidad de masa y cerramos la mano en forma de puño para que nos salga una pequeña porción de masa por la parte superior del puño, cogemos esa cantidad con la otra mano a las vez que usamos uno o dos dedos para realizar la forma de rosquilla e introducimos rápidamente en la sartén. En estos pasos hay que ir con rapidez al igual que en sacar los buñuelos del aceite caliente, pues se doran en un minuto, más o menos. Lo suyo es que una persona haga los buñuelos y otra persona se dedique a usar la espumadera para sacar las rosquillas, pero si solo estas tu, ve friendo los buñuelos en tanda de dos o tres, según la maña que se te de.
Una vez fritos, dejarlos depositados en la bandeja con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y luego, rebozarlos en azúcar. Listo.

Consejos y trucos:
• Se conserva perfectamente unos días en una caja hermética, mejor si es de lata.
• Si veis que os imposible manejar la masa para realizar los buñuelos no desesperéis, es cosa de práctica pero siempre podéis usar una par de cucharas, ambas humedecidas, y en vez de hacerla en forma de rosquilla, formáis bolitas.

Fuente: www.thermomix-valencia.es

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