Enrollados de mascarpone

Toca dulce, y hoy uno de esos sencillos e ideales para tomar de acompañamiento con el café, té o chocolate. Similar a la masa de hojaldre pero mucho más fácil de elaborar, estas “galletas” tienes un sabor parecido a las palmeritas hojaldradas pero con una textura más suave que lo aporta el queso mascarpone. Un bocado muy dulce para alegrar las mañanas o tardes otoñales.

Ingredientes:
• 310 g de harina común *
• 250 g de queso mascarpone
• 125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente **
• Azúcar


* Cambiar harina por dos partes de harina de arroz (210 g) y una de Maizena (100 g)
** Usar mantequilla con un mínimo de 80 por ciento de materia grasa y que no lleve fibras (Marca: Reny Picot, Puleva, Asturiana, Lorenzana,…)

Elaboración con amasador tipo KitchenAid o a mano:
Echar en el vaso de la amasadora la harina, el queso y la mantequilla en cubitos. Con la pala de amasar, mezclar hasta que los ingredientes estén integrados. Sacar la mezcla de vaso, formar una bola, envolver en film transparente y dejar reposar en el frigorífico un mínimo de dos horas. A mano en un bol echar los mismos ingredientes y mezclar con las manos, terminando amasando e integrando los ingredientes en una superficie de trabajo.
Pasado el tiempo, sacar la masa y colocarla sobre un papel sulfurizado al que habremos esparcido azúcar por toda la superficie. Aplanamos un poco la masa con las propias manos, colocamos otro papel sulfurizado encima y nuevamente, aplanamos más la masa con la ayuda de un rodillo. Estirar la masa hasta formar un rectángulo con un grosor fino. Quitar el papel sulfurizado de encima, espolvorear una generosa cantidad de azúcar sobre la superficie de la masa y empezar a enrollarla por el lado más largo. A medida que se va enrollando, agregar más azúcar al rollo. Para enrollar, os podéis ayudar del papel que lleva la masa en la parte de abajo.
Introducir de nuevo el rollo en el frigorífico una media hora.
Precalentar el horno a 200 grados, sacar el rollo y cortar en rodajas de 1 cm. Aplanar levemente cada rodaja con las palmas de las manos, rebozar en azúcar y colocar encima de dos bandejas de horno con papel sulfurizado.
Hornear cada bandeja sobre 20 minutos, sacar en el momento que empiece a coger un color dorado y dejar enfriar encima de una rejilla.

Elaboración en Thermomix:
Echar en el vaso la harina, el queso y la mantequilla en cubitos. Programar 1 minuto en velocidad espiga. Sacar la mezcla de vaso, formar una bola, envolver en film transparente y dejar reposar en el frigorífico un mínimo de dos horas.
Pasado el tiempo, sacar la masa y colocarla sobre un papel sulfurizado al que habremos esparcido azúcar por toda la superficie. Aplanamos un poco la masa con las propias manos, colocamos otro papel sulfurizado encima y nuevamente, aplanamos más la masa con la ayuda de un rodillo. Estirar la masa hasta formar un rectángulo con un grosor fino. Quitar el papel sulfurizado de encima, espolvorear una generosa cantidad de azúcar sobre la superficie de la masa y empezar a enrollarla por el lado más largo. A medida que se va enrollando, agregar más azúcar al rollo. Para enrollar, os podéis ayudar del papel que lleva la masa en la parte de abajo.
Introducir de nuevo el rollo en el frigorífico una media hora.
Precalentar el horno a 200 grados, sacar el rollo y cortar en rodajas de 1 cm. Aplanar levemente cada rodaja con las palmas de las manos, rebozar en azúcar y colocar encima de dos bandejas de horno con papel sulfurizado.
Hornear cada bandeja sobre 20 minutos, sacar en el momento que empiece a coger un color dorado y dejar enfriar encima de una rejilla.

Consejos y trucos:
• Este dulce dura varios días perfectamente si lo conservamos en un lugar a temperatura ambiente y dentro de una caja o lata.
• Se puede realizar en forma de palmerita, para ello, enrollar la masa hasta la mitad y terminar enrollando por el lado contrario. Luego, el proceso es el mismo.

Fuente: www.blogexquisit.blogs.elle.es