Mejillones a la gallega

Receta para el fin de semana, rapidita y muy fácil de elaborar, y con triunfo asegurado. De la familia del pulpo a la gallega, llega esta versión similar pero con mejillones, un molusco de gran aceptación y de precio económico. Y ya puesto, si queréis daros un buen atracón de este bivalvo, mirar estas otras recetas: mejillones tigres, mejillones en salsa picante y mejillones cocidos con vinagreta de frutas.

Ingredientes:
• 2 kilos de mejillones frescos
• 1 hoja de laurel
• 4 o 5 patatas medianas, tirando a pequeñas
• Aceite de oliva virgen extra
• Pimentón dulce o picante, al gusto *
• Sal en escama


* Usar pimentón de denominación de origen la Vera o de Murcia envasado, no a granel.

Elaboración tradicional:
Limpiar los mejillones y colocarlos en una cacerola con un vaso de agua y la hoja de laurel. Tapar la cacerola y cocinar hasta que los mejillones se abran, sobre unos 15 minutos. Apartar del fuego y eliminar las conchas.
Mientras cocemos los mejillones, cocer las patatas en una olla, puede ser con o sin piel, y mejor enteras que en rodaja. Cuando estén blandas, retirar del fuego, cortar en rodajas y colocar encima los mejillones. Rociar con aceite, pimentón y sal en escama. Servir.

Elaboración en Thermomix:
Limpiar los mejillones y colocarlos en el recipiente varoma con la hoja de laurel. Reservar.
Echar en el vaso 500 g de agua y colocar el cestillo con las patatas con o sin piel, mejor enteras, pero si son grandes, cortalas por la mitad. Cerrar el vaso, colocar el recipiente varoma y programar 25 minutos varoma a velocidad 2. Es posible que a medidas que abran las conchas, la tapadera del varoma se levante, así que mejor poner un trapo gordo tapándolo para que se vaya el menor vapor posible.
Pasado el tiempo, quitar el varoma y el cestillo. Colocar las patatas cortadas en rodajas en una bandeja y encima los mejillones sin las conchas. Rociar con aceite, pimentón y sal en escama. Servir.

Consejos y trucos:
• Los mejillones comprarlos el mismo día que se va a consumir, si no podéis, comprar esos envasados que ya van cocidos y envasados con su propio caldo. Cuando compréis los mejillones, si no lo vais a consumir al momento, no lo sumergías en agua, eso nunca. Dejarlo en un bol en el frigorífico y listo. A la hora de limpiarlos, primero pasarlo por abundante agua, eliminar los restos de impurezas de las conchas con ayuda de un pequeño cuchillo o con un estropajo tipo nanas. Las barbas eliminarlas con una tijera. Los que tenga un golpe en la concha desecharlos, esos están muertos. También, si veis algunos abierto, para comprobar que están vivos, darle unos pequeños golpecitos en la encimera o mesa, si veis que se mueven y se cierran, ya sabéis que están vivos, si no hacen nada, tirarlos, ya que están muertos.

Fuente: http://mari-recetas-ricas.blogspot.com/