Mejillones cocidos con vinagreta de frutas

La primera vez que vi esta receta, dude en hacerla. La combinación de frutas, miel y mejillones no lo tenía muy claro y estaba segura que o podía gustar mucho o ser un plato con poco éxito. Por suerte fue lo primero, los puse como entrante en una celebración y gusto muchísimo, igualmente todos se extrañaba con la combinación pero una vez lo probaban, repetían. Además es un aperitivo muy fácil de preparar y resulta ser muy ligero para las personas que quieren mantenerse en línea.

Ingredientes:
• 1 k de mejillones
• Agua
• 2 hojas de laurel
• 1 albaricoque
• 2 kiwi
• 2 tomate pera
• 1 pepino mediano
• Aceite de oliva virgen extra
• Miel

Elaboración tradicional:
Limpiar los mejillones.
Cocer en una cacerola con un vaso de agua y las hojas de laurel. Cuando empiecen a abrirse, estarán listos
Desechar la concha que no lleva la carne. Guardar las conchas que lleva los mejillones en el frigorífico.
Hacer la vinagreta picando en cubito toda la fruta y verdura y aliñando con el aceite y un poco de miel. Reservar en el frigorífico.
Presentar los mejillones fresquitos con un par de cucharas de la vinagreta fría encima de ellos.

Elaboración en Thermomix:
Limpiar los mejillones y colocarlos en el recipiente varoma.
Echar 500 g de agua en el vaso junto a las hojas de laurel, cerrarlo, colocar el varoma en su posición y programar 25 minutos en temperatura varoma a velocidad 2.
Desechar la concha que no lleva la carne. Guardar las conchas que lleva los mejillones en el frigorífico.
Hacer la vinagreta picando en cubito toda la fruta y verdura y aliñando con el aceite y un poco de miel. Reservar en el frigorífico.
Presentar los mejillones fresquitos con un par de cucharas de la vinagreta fría encima de ellos.

Consejos y trucos:
• La temporada de los mejillones son la de los meses que contiene la letra r (de septiembre a abril)
• El mejillón fresco se debe de cocinar el mismo día que se compre, una vez cocido se puede conservar una par de días en el frigorífico o se puede congelar.
• Si no encontráis mejillones frescos podéis comprar los mejillones que van envasados y ya están cocidos y presentados en sus propias conchas. En parte, también ahorrías en tiempo, sobre todo a la hora de limpiarlos.
• No usar los mejillones con la concha rota o, los que una vez cocido, no se han abierto, pueden ser tóxicos.
• Para limpiar las conchas de los mejillones, usar, primero, un cuchillo viejo y después un estropajo de aluminio. Para eliminar las barbas tirar primero hacia delante y luego hacia la parte estrella de la concha con ayuda de un cuchillo. Por último lavar con agua fría. Una vez cocido, si encontramos resto de las barbas, podemos cortarlas con unas tijeras.
• El caldo que sobra de los mejillones se puede guardar para incorporarlo a un guiso de pescado.

Fuente: rezetas de carmen.com

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