Tarta de naranja con caramelo

Ya mismo tenemos el día de San Valentín asomándose por nuestros corazones, y por qué no, por nuestras cocinas. En estos días os pondré algunas ideas que podéis preparar para ese día especial para muchos. El de hoy, es un dulce muy fácil y rápido de elaborar, una tarta semifría que se puede preparar con antelación y que queda ideal como postre. Si no tenéis un molde de corazón, y queréis que tenga algún motivo especial de enamorados, podéis adornarlos con frutos rojos, por ejemplo con fresas, realizando unos cortes que parezcan corazones. También podéis elaborarlo en moldes individuales y acompañarlos de nata con corazones de caramelo o chocolate. Todo es usar la imaginación y, en este caso, el cariño.

Ingredientes:
• 10 hojas de gelatina neutra *
• Caramelo liquido **
• 500 g de zumo de naranja
• 350 g de leche condensada
• 400 g de nata para montar


* La gelatina debe de ser neutra en láminas
** Usar caramelo casero o sin gluten (Marcas: Royal, Hacendado,…)

Elaboración tradicional:
Poner en remojo, en agua muy fría, las hojas de gelatina durante 10 minutos.
Bañar la base del molde con el caramelo.
En un cazo mezclar el zumo de naranja, la leche condensada y la nata, calentar a fuego lento removiendo continuamente. Cuando comience a hervir retirar del fuego.
Incorporar la gelatina bien escurrida y mezclar con varillas hasta que la gelatina se disuelva completamente.
Volcar sobre el molde caramelizado.
Guardar en el frigorífico hasta que cuaje, mejor de un día para otro.

Elaboración en Thermomix:
Poner en remojo, en agua muy fría, las hojas de gelatina durante 10 minutos.
Bañar la base del molde con el caramelo.
Introducir en el vaso el zumo, la leche y la nata. Programar 15 minutos en temperatura 90º a velocidad 4.
Incorporar la gelatina bien escurrida y mezclar 30 segundos en velocidad 4.
Volcar sobre el molde caramelizado.
Guardar en el frigorífico hasta que cuaje, mejor de un día para otro.

Consejos y trucos:
• Si tenéis tiempo, recomiendo hacer un caramelo casero. Tan solo tenéis que echar 200 g de azúcar blanquilla con 40 g de agua en una cazo que esté caliente (calentar primero el cazo vacio) Cuando el azúcar se vaya derritiendo, mover el cazo realizando giros para que se vaya haciendo el caramelo por todos los lados. No mezclar con cuchara ni remover con varillas, solo mezclar girando el cazo. Cuando el azúcar se haya disuelto y cogido el color característico del caramelo, echar unas gotas de limón. Cuidado con la manipulación de este tipo de caramelo, pues el azúcar coge una temperatura muy elevada.
• Para remojar la gelatina, la pongo en un cuenco con agua fría y con unos cubitos de hielo.

Fuente: elcrepitardelosfogones.com

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