Tarta de melocotón

Las últimas tres recetas publicadas eran saladas, así que hoy nos toca una dulce que sé que a mucho de vosotros y vosotras os encantan. Esta vez os quiero dejar una sencilla tarta o pastel de fruta, siendo el elegido el melocotón, para mí, una de mis frutas preferidas y que la usaremos en almíbar, utilizando todo lo que contiene la lata para realizar tanto el relleno como la decoración. El resultado es una tarta bastante resultona y ligera de comer, ideal como postre de una comida especial. Y siguiendo con las recetas dulces con frutas, os dejo las siguientes que tengo publicadas: Tarta de manzana clásica, tarta semifría de melocotón, postre ligero de kéfir y trufa, vasitos de delicias de melocotón, vasitos de falso tiramisú de mango, vasitos de mousse de limón y queso, mousse de arándanos, bizcocho de manzana en microondas y buñuelos de manzana.

Ingredientes:
• 300 g de harina de trigo de repostería *
• 1 cta. de levadura química *
• Una pizca de sal
• 150 g de mantequilla sin sal fría *
• 70 g de azúcar glas *
• 2 yemas de huevo
• 25 g de leche
• 1 lata grande de melocotón en almíbar (unos 800 g)
• Agua
• 2 sobres de preparado de natilla *
• 250 g de nata para montar
• 50 g de azúcar


* Verificar que los ingredientes señalados no contengan gluten ni trazas. La harina puede ser cualquiera que no lo contenga, en misma cantidades.

Elaboración tradicional:
Primero vamos a preparar la masa que nos servirá de base. Si tenemos una amasadora solo tenemos que echar en el bol la harina, la levadura, una pizca de sal, la mantequilla en dados, el azúcar glas, las dos yemas de huevo y la leche. Mezclamos con el accesorio de pala a velocidad baja/media hasta que se forme una bola. Si no tenemos amasadora, ponemos en un bol la harina, la levadura, una pizca de sal, la mantequilla en dados y el azúcar glas. Mezclamos con una espátula o los dedos hasta conseguir una mezcla arenosa. Luego echamos poco a poco las yemas batidas y la leche, siguiendo mezclando con las manos hasta formar una bola. Dejamos reposar unos minutos en el frigorífico para que vuelva a coger frío.
Pasado esos minutos colocamos la masa encima de un papel de hornear y aplanamos primeros con las manos y luego con un rodillo. Para que la masa no se pegue al rodillo, os aconsejo que una vez aplanada con las manos, se coloque otro papel de hornear encima de la masa y luego aplanamos con el rodillo hasta conseguir el grosor que queremos para la base. Además, usando estos papeles, nos será más fácil colocar la masa en el molde. Para haceros una idea, mirar las imágenes que os pongo al final de la receta.
Una vez que tengamos la masa aplanada, la colocamos sobre un molde de quiche de unos 25 a 28 cm de diámetro. Tenemos que cubrir tanto la base como los lados del molde. Una vez colocada, metemos el molde en el frigorífico unos 15 o 20 minutos, mientras precalentamos el horno a 180º.
Cuando el horno llegue a la temperatura deseada, sacamos el molde del frigorífico y con ayuda de un tenedor pinchamos toda la base de la tarta para que esta no suba en el tiempo de horneado, que será unos 20 minutos.
Mientras, vamos a realizar el relleno. Separamos los melocotones de su almíbar. Para realizar el relleno, usaremos el almíbar y agua. En un cazo echaremos 500 g de líquido, primero el almíbar y el resto, hasta llegar a los 500 g, lo añadiremos de agua. Ahora separamos unos 150 g de la mezcla y el resto lo ponemos al fuego para que hierva. Los 150 g que habíamos reservamos lo echamos en un bol y lo mezclamos con los sobres de preparado de natillas. Hay que mezclarlos enérgicamente con unas varillas para que no queden grumos. Cuando el líquido de la olla llegue a ebullición, echamos el preparado de las natillas y mezclamos con las varillas hasta que vuelva hervir. Bajamos el fuego al mínimo y seguimos mezclamos con las varillas hasta que notemos que la mezcla se vuelve un poco consistente. Una vez listo, retiramos del fuego y dejamos enfría un poco antes de verter sobre el molde que habremos sacado del horno.
Por último decoramos con los melocotones que habremos cortado en rodajas y con nata montada con los 50 g de azúcar.

Elaboración en Thermomix:
Primero vamos a preparar la masa que nos servirá de base. Para ello, echamos en el vaso la harina, la levadura, una pizca de sal, la mantequilla en dados, el azúcar glas, las dos yemas de huevo y la leche. Cerramos el vaso y mezclamos 20 segundos en velocidad 6. Depositamos la mezcla en la zona de trabajo, formamos una bola, las colamos encima de un papel de hornear y aplanamos primeros con las manos y luego con un rodillo. Para que la masa no se pegue al rodillo, os aconsejo que una vez aplanada con las manos, se coloque otro papel de hornear encima de la masa y luego aplanamos con el rodillo hasta conseguir el grosor que queremos para la base. Además, usando estos papeles, nos será más fácil colocar la masa en el molde. Para haceros una idea, mirar las imágenes que os pongo al final de la receta.
Una vez que tengamos la masa aplanada, la colocamos sobre un molde de quiche de unos 25 a 28 cm de diámetro. Tenemos que cubrir tanto la base como los lados del molde. Una vez colocada, metemos el molde en el frigorífico unos 15 o 20 minutos, mientras precalentamos el horno a 180º.
Cuando el horno llegue a la temperatura deseada, sacamos el molde del frigorífico y con ayuda de un tenedor pinchamos toda la base de la tarta para que esta no suba en el tiempo de horneado, que será unos 20 minutos.
Mientras, vamos a realizar el relleno. Separamos los melocotones de su almíbar y echamos este último en el vaso con la opción de peso puesta, tenemos que llegar a 500 g de líquido, si no hay suficiente almíbar, añadimos lo que falta con agua, e incorporamos los sobres de preparado de natillas. Cerramos el vaso y, primero, mezclamos 5 segundos en velocidad 7 y luego, calentamos 7 minutos a temperatura 100º en velocidad 3. Una vez listo, dejamos enfría un poco antes de verter sobre el molde que habremos sacado del horno.
Por último decoramos con los melocotones que habremos cortado en rodajas y con nata montada. En Thermomix la nata se monta estando muy fría y con la mariposa puesta, a velocidad 3 ½ y sin temperatura ni tiempo. Cuando veamos por el bocal que empieza a coger cuerpo, echamos los 50 g de azúcar y terminamos de montar.

Consejos y trucos:
• Si notáis que cuando hayáis mezclado la masa os queda pegajosa, meterla en el frigorífico unos minutos. Normalmente se debe a que los ingredientes (mantequilla, yemas y leche) no estaban muy fríos o que si se ha amasado con las manos, estas hayan calentado los ingredientes al manipularlo.
• Si por el contrario, notáis muy seca la masa, siempre podéis añadirle un poquito más leche.
• Si el molde que usáis es desmontable, os aconsejo decorar la tarta con la nata una vez la hayáis desmontado.

Fuente: Plataforma Cookidoo

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